El chico de los ojos preciosos.

Es temprano.

Salgo de mis ruinas y me dispongo a ir a la ciudad.

…………

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Ya en la ciudad, camino sin rumbo, sin un destino al que ir. Me dedico a observar a la gente, su cara, su ropa, su manera de andar…creo que tengo la capacidad de saber cómo son con sólo mirarlos.Me subo al metro.

Pero de repente…

allí estaba, justo enfrente.

Un leve cosquilleo comenzó a subirme hasta la garganta, mis órganos respondian a los impulsos nerviosos de una manera totalmente fugaz. Subí lentamente mi rostro y allí lo ví. Nunca había visto eso en mi vida. Los ojos más perfectos y bonitos del mundo estaban frente a mi, eran tan perfectos que hasta la persona más malvada y egocéntrica del mundo se rendiria delante de ellos.

……

…..

…..

Llegó el momento de bajarse, pero mis piernas no respondian, estaba en un estado de shock, inmersa en esos ojos, en esas piedras preciosas que sólo yo queria guardar como si fuera el tesoro más preciado del mundo.

Finalmente, tuve que irme, no sin antes, grabarme esa mirada en mi mente.

Esos ojos que hicieron que sintiera algo por primera vez en mi vida.

Sweet dreams me dicen en mis sueños.

No sé sonreir.

Nunca é sonreído

Nadie, ni siquiera mi propia persona ha visto una mueca en mi cara.

Soy inerte, mi corazón es frío y de piedra. Lo único que hace que la gente se dea cuenta de que estoy viva es mi pestañeo.

No siento ni frío ni calor. No me siento ni bien ni mal. No siento alegría ni tristeza.

Simplemente, no siento.

Camino sin rumbo fijo por la ciudad. Llueve. Llego a la parada del autobús, una señora que estaba a mi lado, hablaba con orgullo del nacimiento de su nieto. Se giró a la derecha y con unos ojos centelleantes de felicidad me pregunta:

- ¿Te gustan los niños?

- No tengo tratado con ellos.

Con una cara de extrañeza me dijo:

-¿Tratado con ellos? ¿No tienes hermanos?

-No, de hecho, no tengo familia.

-Espera espera, ¿nunca has visto un niño?

-Si, pero nunca é tocado a ninguno.

Más que una simple conversación en una parada de autobús parecía un interrogatorio.

-Y si no tienes familia,  ¿con quien vives?

-Sola

-Pero si eres muy jovencita!  ¿En dónde vives?

-En unas ruinas, cerca de la playa. Sólo se puede acceder por mar.

-¿Cómo te llamas?

Justo en ese momento llega mi salvación, uff, salvada por la campana, o más bien, por el autobús.

-¿ Subes?

-No , sólo estaba aquí para resguardarme de la lluvia.

Transcurrida una hora, ya sin lluvia y aburrida de la ciudad, vuelvo a mis ruinas, el único lugar en el que me siento en armonía, un poco más liberada de la constante presión que tengo en mi pecho.

El golpeteo de las olas hacen que me duerma.

Sweet dreams, me dice el viento.

Una mañana fria…

Con mi cigarrillo de caramelo, voy vagando por la orilla del rio.

Me quedo mirando, hay peces de infinitos colores… acto seguido tiro mi cigarrillo e intento coger uno de esos pececillos, pero no doy….lo intento de nuevo y nada….pero ..es bien cierto que a la tercera, va la vencida.

Era un precioso pececillo de brillantes escamas azules, entonces, veo su cuerpecillo agitarse por la falta de oxígeno..hace que me recuerde a mi misma, a mi lucha por conseguir respirar de nuevo, cada soplo de aire que pudiera inspirar sería como un grado de éxtasis para mí.

De nuevo, volví mirar al pez, decidiendo pues , soltarlo y preguntarme al mismo tiempo: Por qué apresarlo a mi cruda realidad? Por qué contagiarlo de mi soledad? Por qué si a mi me falta el aire, se lo tengo que quitar a otro?

Mis ojos se empapaban poco a poco, llorando purpurina, reflejando en cada lágrima un grito…RESPIRA!


Sweet dreams……

Mi mundo es de lo más extraño…las aceras de mi calle son de cristal, las farolas tienen estrellas dentro que hacen alumbrar la calles , si miras al cielo las nubes son rosas y cuando llueve, la lluvia sabe a azúcar. El silbido del viento me acompaña con su dulce melodía y las hojas de los árboles danzan a su son. Los troncos de los árboles son de regaliz y de sus ramas cuelgan sedosas tiras de seda.

Sus habitantes llevan siempre una sonrisa en sus caras y inhalan rayos de felicidad a su paso.

Yo no soy así, no soy como ellos… me refugio en mi soledad, mi corazón es un gran baúl cerrado con llave, del cual, no pueden salir mis miedos, ni mis temores, ni siquiera, mis recuerdos……..me arrodillo abrazándome, y después …grito dejando en mi cara el rastro de mis lágrimas……………………….

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